viernes, 21 de febrero de 2025

17. ORAD SIN CESAR.


 Orad sin cesar. 1Tes. 5:17.

Literalmente "orad incesantemente". Un espíritu de oración constante debe exhalar de la vida del cristiano. Nunca se debe cortar la relación con el cielo (ver com. Luc. 18:1).

Pablo trabajaba "de noche y de día" (1 Tes. 2:9), y también oraba "de noche y de día" (cap. 3:10). 

Sus oraciones no disminuían debido a sus muchas actividades.

Siempre mantenía una relación viva con su Padre celestial. Otro tanto debe suceder con nosotros. Compárese con la vida de oración de Jesús (ver com. Mar. 3:13). 7CBA

* Evidentemente, estaba en la región montañosa al oeste del mar de Galilea (ver com. cap. 1:45). Dejando a sus seguidores para que pasaran la noche al pie de la montaña (DTG 259), Jesús mismo pasó la noche en oración en algún lugar aislado en las montañas (Luc. 6:12). 

Quizá era a fines del verano del año 29 d. C. (ver com. Mat. 5:1).

Con frecuencia, Jesús dedicaba toda la noche a orar (DTG 388). Por lo general tales casos, mencionados por los escritores de los Evangelios, precedían a momentos de decisión o de crisis en la vida o en el ministerio del Salvador (ver com. cap. 1:35).

 Procuraba meditar y orar al comienzo de su ministerio (ver com. Mat. 4:1). Así también la oración señaló el comienzo de su ministerio en Galilea e inmediatamente antes de su primer viaje misionero por los pueblos y las aldeas de Galilea (ver com. Mar. 1:35). 

La noche que en esta ocasión pasó en oración fue antes de la ordenación de los doce, del Sermón del Monte y del comienzo del segundo viaje por Galilea. Otra vez se menciona específicamente que oró en relación con la gran crisis de Galilea (Mat. 14:22-23; cf. Juan 6:15,66). 

Lo mismo aconteció en la transfiguración, cuando Jesús presentó a tres de sus discípulos el asunto de sus sufrimientos y de su muerte (Luc. 9:28-31). Dedicó a la oración la noche entera que siguió a la entrada triunfal (DTG 534).

 La oración más extensa de Jesús que se haya registrado precedió a su entrada en el huerto de Getsemaní (Juan 17). Y sólo pocas horas antes de su crucifixión, Jesús ofreció su más ferviente y agonizante oración en el huerto (Mat. 26:36-44). 5CBA


16. PERSEVERAD EN LA ORACIÓN.

 

Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias. Col. 4:2.

Debemos orar siempre, con perseverancia si queremos crecer en fe y en experiencia. (Rom 12:12; Col 4:2; 1 Ped 4:7

* POR LA ORACIÓN SINCERA nos ponemos en comunicación con la 97 mente del Infinito. Quizás no tengamos al instante ninguna prueba notable de que el rostro de nuestro Redentor está inclinado hacia nosotros con compasión y amor; sin embargo es así.

No podemos sentir su toque manifiesto, mas su mano nos sustenta con amor y piadosa ternura.

Cuando imploramos misericordia y bendición de Dios, debemos tener un espíritu de amor y perdón en nuestro propio corazón. ¿Cómo podemos orar: “Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores" (Mateo 6:12) y abrigar, sin embargo, un espíritu que no perdona? Si esperamos que nuestras oraciones sean oídas, debemos perdonar a otros como esperamos ser perdonados nosotros.

La perseverancia en la oración ha sido constituida en condición para recibir.

Debemos orar siempre si queremos crecer en fe y en experiencia. Debemos ser "perseverantes en la oración" (Romanos 12:12). "Perseverad en la oración, velando en ella, con acciones de gracia". (Colosenses 4:2). El apóstol Pedro exhorta a los cristianos a que sean "sobrios, y vigilantes en las oraciones" (1 Pedro 4:7).

San Pablo ordena: “En todas las circunstancias, por medio de la oración y la plegaria, con acciones de gracias, dense a conocer vuestras peticiones a Dios" (Filipenses 4:6). 

"Vosotros empero, hermanos,... -dice Judas - orando en el Espíritu Santo, guardaos en el amor de Dios" (Judas 20, 21). Orar sin cesar es mantener una unión no interrumpida del alma con Dios, de modo que la vida de Dios 98 fluya a la nuestra; y de nuestra vida la pureza y la santidad refluyan a Dios. CC 97,98