RECORDAD Que La Oración
Es La Fuente De Vuestra Fortaleza. El obrero no puede obtener éxito
mientras atienda apresuradamente a sus oraciones, y corra a atender otra cosa
que él teme se pueda descuidar u olvidar.
Así dedica tan sólo
unos pocos pensamientos a Dios y esto con prisa; no toma tiempo para
pensar, orar, esperar del Señor una renovación de la fuerza física y
espiritual.
Pronto se cansa. No siente la influencia elevadora e inspiradora del Espíritu Santo. No queda vivificado por una nueva vida. Su cuerpo agotado y cerebro cansado no quedan suavizados por el contacto personal con Cristo. OE. 288

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